Richard López. La historia de un sueño frustrado

En el fútbol, así como en la vida, los engaños y las traiciones son lamentablemente moneda corriente. Perseguir el sueño de ser jugador profesional lleva confiar ciégamente en la primera oferta que aparece y eso fue lo que Richard López consideró acertado. Sin embargo, lo que debía ser el comienzo de su carrera en el exterior culminó con una serie de episodios que desembocaron en un sueño truncado. 

López

La ilusión de ser futbolista profesional y jugar en primera división se esfumó de un momento a otro, viajó cientos de kilómetros con la ilusión de poder ayudar a su familia económicamente, pero la realidad que se encontró en Honduras es totalmente diferente a la que le pintaron antes de venir.

Richard López lleva ya un año en Honduras porque su representante lo dejó varado después de haberle prometido que jugaría en Liga Nacional. Tras varios meses se quedó sin dinero y aún peor, solo.

Pero para este cordobés de 23 años, esta historia de engaños comenzó mucho antes de su llegada a Honduras. Años atrás partió rumbo a México en busca de un mejor futuro, jugó dos años allá sin llegar a la primera división, estuvo entrenando seis meses en las reservas de Pachuca, pero luego pasó a jugar en otros equipos de segunda división con papeles falsificados y explica las razones del por qué lo hizo.

“Allá cobraban más o menos 80 mil pesos (unos 106 mil lempiras) por sacar los permisos de trabajo y por eso lo hacían, como a mi me pagaban, yo nunca dije nada, pero después las cosas se complicaron y se enteraron que era argentino. Así fue que tuve problemas y fue cuando decidieron enviarme a Honduras”.

Richard

Su llegada a centroamérica fue en agosto de 2014. Allí recaló en la Real Sociedad pero es una forma de decir ya que al llegar se enteró de que ese club no contrataba extranjeros…

“Vine solo, mi representante me estafó, el técnico Héctor Castellón me recomendó venirme a San Pedro Sula para poder probarme en equipos de segunda, acá me enviaron con Ricardo Zuniga porque el es quien coloca jugadores en clubes de primera, pero no se dio nada tampoco”, dice con un dejo de tristeza en su cara.

Entrenó en Parrillas One y también en Villanueva FC. En el primero no se quedó por no tener el cupo lleno de extranjeros y en el segundo porque no pudieron resolver su situación migratoria. Así, a la deriva, debió rebuscársela para conseguir dinero.

“No voy a mentir. Tuve que mendigar para sobrevivir”. Ahí me vieron y me llevaron a Parrillas One donde entrené todo el año pero no quedé por un problema de cupos. No me pagaban nada pero me prometían que me iban a contratar. Al final me lesioné, cambiaron de técnico y me echaron”.

Richard1

Pasó el tiempo, el dinero se terminó y se quedó en la calle. Ahí le tocó ver lo peor, ver lo más bajo del ser humano.

“Me recomendaron no salir y yo no lo hacía, solamente cuando iba a entrenar, era todo lo que hacía, la experiencia fue fea. Se ven cosas que nunca había visto como ver gente desnuda en la calle, chicos descalzos, pobreza, delincuencia, indigencia. Cuando vi todo eso me pregunté qué hacía en este país, tan lejos de casa. Pero bueno, es lo que me tocó, no me queda otra”.

Richard asegura que no tiene plata para volver a Argentina, que lo que gana como instructor en un gimnasio no le alcanza, que trabaja a comisión.

“Espero en noviembre estar con mi familia. Estar así tan lejos me hizo valorar que no hay mejor que la casa de uno”.

Fuente: Diez (Honduras).

También te podría gustar...

Pin It on Pinterest

¡Compártelo!

Compartí este artículo con tus amigos.